8M | Nota de Opini贸n de B谩rbara Victoria Cornejo

Hace unos meses navegando por una de las redes sociales m谩s conocidas di con una analog铆a que llam贸 poderosamente mi atenci贸n. La cuenta de El Gato y la Caja pon铆a en su feed una reflexi贸n que me hizo pensar, pero no solo eso, sino que graficaba en forma sencilla una problem谩tica muy compleja. Veamos.

Quienes tenemos m谩s de 30 a帽os hemos crecido viendo Los Supers贸nicos, un dibujito animado que pasaban en la televisi贸n, donde se pod铆an ver las aventuras de una familia del futuro con los m谩s extraordinarios adelantos tecnol贸gicos: Super S贸nico -el padre de familia- ten铆a una jornada laboral de 3 horas diarias -wow, impensado, 驴o unos adelantados?-, las personas se transportaban en autos voladores, a trav茅s de una cinta -y en cuesti贸n de segundos- pod铆an desaparecer y aparecer en otro lugar, el jefe de Super S贸nico se comunicaba por intermedio de llamadas virtuales鈥 隆en la casa de la familia! (cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia).

Dentro de esa din谩mica familiar futurista exist铆a alguien que se encargaba de los quehaceres del hogar, su nombre era Robotina. Por supuesto, mujer y ama de casa. En la actualidad, y ante el avance tecnol贸gico que pareci贸 adelantar Los Supersonicos, tenemos asistentes digitales como Alexa y Siri. Si, por supuesto, ayuda virtual con voz de mujer. 驴Estamos hablando de las Robotinas de nuestra era?

Por otro lado, si bien el personaje de Ultra -la madre de la familia- no estaba abocada en la serie exclusivamente al hogar, se la representaba ocupando su tiempo en compras y haciendo un uso 鈥渄esmedido鈥 del dinero proveniente del trabajo de su esposo. Estas representaciones -no solo en esta serie, sino en tantas otras (隆y dirigidas a las infancias!)- legitimaban el 聽estereotipo de la mujer fr铆vola, superficial, consumidora y dependiente econ贸micamente.

Qu茅 paradoja nos presentaban Los Supers贸nicos, en un mundo donde los avances tecnol贸gicos, digitales, comunicacionales, industriales, productivos y laborales avanzaban a velocidad ultras贸nica, los roles sociales parec铆an haber quedado en la edad de piedra. La inmutabilidad, el statu quo parec铆an tan 鈥渘ormales鈥 como los avances tecnol贸gicos.

Para entender el contexto en el cual fue concebido este dibujo animado que tanto nos divert铆a, debemos decir que fue creada por William Hanna y Joseph Barbera en 1962. Los autores recrearon la vida, pero 100 a帽os m谩s tarde, en 2062. 聽Aunque sea contra f谩ctico, cabe preguntarse: 驴qu茅 hubi茅semos visto durante nuestra infancia si los guionistas de la serie Los Supers贸nicos hubiesen sido mujeres? 驴Hubiese cambiado algo o habr铆an hecho la misma caracterizaci贸n en Robotina y Ultra?

No sabemos verdaderamente qu茅 es lo que hubiese sucedido. Lo que s铆 sabemos hoy en d铆a es聽 la necesidad e importancia de que las mujeres tengan聽 posibilidad de ocupar otros roles en la sociedad, tengan mayor participaci贸n en 谩mbitos de decisi贸n y poder y se inserten en campos que se naturalizaron socialmente como masculinos. Un ejemplo de esto, son las carreras STEM (el acr贸nimo en ingl茅s que hace referencia a Science, Technology, Engineering and Mathematics -ciencia, tecnolog铆a, ingenier铆a y matem谩ticas-).

El informe de Chicas en Tecnolog铆a 鈥淯na carrera desigual: la brecha de g茅nero en el sistema universitario de Argentina鈥 sostiene que entre los a帽os 2010 y 2016, en el sistema universitario de Argentina, las mujeres representaban solamente el 35% de quienes estudiaban STEM y el 17% de quienes estu颅diaban programaci贸n, es decir que se necesitaron 150 estudiantes para dar con una mujer estudiando programaci贸n. Este bajo porcentaje se explica por un proceso que denominan 鈥渢uber铆a con fugas鈥 que hace referencia a c贸mo las mujeres van quedando afuera del 谩mbito acad茅mico de las carreras STEM. Existen barreras que las mujeres afrontan, fundamentalmente estereotipos sociales y familiares, donde las distinciones de g茅nero est谩n marcadas desde el d铆a en que nacemos.

 

Cuando hablamos de las carreras STEM estamos haciendo referencia a esas disciplinas que crean las soluciones del futuro, las herramientas digitales que usamos todos los d铆as, las que configuran nuestro accionar no solo en lo personal, sino en el 谩mbito productivo y laboral. 驴C贸mo podemos pensar en un futuro m谩s diverso, si la mujer no est谩 sentada en la mesa donde se crea, dise帽a y desarrolla ese futuro?

Por 煤ltimo, el informe menciona algo m谩s que interesante. El 43% de las mujeres menores de 17 a帽os no conocen referentes que trabajen en tecnolog铆a. Mas all谩 de duplicar esa edad, y haber elegido 2 carreras tradicionales, me pregunto si mi elecci贸n hubiese sido la misma si en el contexto en el que decid铆 mi carrera acad茅mica hubieran existido muchas y m谩s referentes mujeres en el mundo de la ciencia, tecnolog铆a, ingenier铆a y matem谩tica.

驴Cu谩l es el compromiso social que abordan distintos organismos para cambiar este panorama? Pienso en el Premio L鈥橭r茅al-Unesco 鈥淧or las Mujeres en la Ciencia鈥 de la empresa L鈥橭r茅al junto al Consejo Nacional de Investigaciones Cient铆ficas y T茅cnicas (CONICET) que tiene como lema 鈥淟a ciencia cambia el mundo, ellas las reglas. El mundo necesita ciencia, y la ciencia necesita mujeres鈥, cuyo objetivo es distinguir la excelencia cient铆fica, promover y estimular la participaci贸n de las mujeres en el 谩mbito cient铆fico. El a帽o pasado visit茅 Tecn贸polis, cuya carteler铆a abordaba el interrogante 驴Hay igualdad de g茅nero en la ciencia? y ofrec铆a un podcast donde cient铆ficas de distintas generaciones contaban sus experiencias en torno a la elecci贸n de sus carreras, colaborando en pensar las implicancias de la brecha de g茅nero que existen en el campo cient铆fico. Si vamos al rubro energ茅tico, en Enel, empresa en la que trabajo, desarrollamos un programa con colegios secundarios donde las trabajadoras de la compa帽铆a regresan a sus colegios de origen para motivar e incentivar a m谩s estudiantes mujeres a seguir estas carreras, visibilizando el trabajo de ingenieras y especialistas en carreras STEM.

Lo cierto y lo importante es que en este 8M estamos atravesando un momento en el que las transformaciones sociales se est谩n dando, permiti茅ndonos deconstruir lo que naturalizamos durante tantas d茅cadas. Si bien estos cambios tienen sus velocidades y sus tiempos, son inevitables. La b煤squeda de la igualdad debe ser un compromiso de toda la sociedad en su conjunto, donde las mujeres participen activamente en los dise帽os y agendas de la investigaci贸n cient铆fica, la innovaci贸n, pero sobre todo para garantizar futuros m谩s diversos que transformen la vida de todas las personas.

 

B谩rbara Victoria Cornejo, mam谩 de 脕gata, contadora, abogada, profesora adjunta de M茅todos Alternativos de Abordaje de Conflictos (UBA) y Gerenta de Desarrollo de Recursos Humanos en Enel Argentina

Integrante comunidad DEIB ADRHA