El día del orgullo nos interpela

Hoy se cumplen 53 años de marchas por demandas sociales convocadas por la comunidad LGBTIQ+. La marcha que se replica en cientos de ciudades del mundo hace visible la diversidad y la pone en el centro de la escena, convoca a la equidad social, y a reconocer al “otro” como distinto de uno mismo. En este contexto, la palabra diferente representa la individualidad y la libertad de elegir cada uno su propia identidad. La diversidad es la conjunción de ese crisol de diferencias. La inclusión es brindar oportunidad de desarrollo y de ejercicio de los derechos individuales a todas y cada una de las personas que conforman diferentes grupos de afinidad.

Si bien el 28 de junio se focaliza en cuestiones de opciones de género y sexo, una mirada más amplia nos convoca a entender el paradigma social de desarrollo de una agenda inclusiva en todos los ámbitos de la vida cotidiana, y en particular para nosotros en el mundo del trabajo.

El día del orgullo nos interpela  a todos los que trabajamos en gestión de personas, es la marcha más importante que declama diversidad e inclusión a todas las organizaciones –educativas, sociales, laborales, académicas, etc..-

En ADRHA durante el mes de junio adaptamos (al igual que muchas organizaciones y empresas) nuestro logo como símbolo de adhesión a la agenda de diversidad e inclusión.  Desde ADRHA convocamos a todos nuestros colegas a trabajar por una transformación cultural alineada a la gestión organizacional de la diversidad.

Gestionar la diversidad atraviesa la experiencia empleado en cada una de sus etapas. Una organización realmente diversa tendrá en cuenta este valor desde el momento de la convocatoria, durante el reclutamiento no excluirá a quien no cumpla determinado estereotipo, en la inducción dejará en claro que no se aceptarán comportamientos no inclusivos, en las etapas de desarrollo de carrera, o en la conformación de equipos de proyecto, en decisiones de promoción, en el otorgamiento de becas, las decisiones estarán atravesadas por la mirada inclusiva.
En un segundo estadío de desarrollo, la organización entenderá que debe erradicar conductas individuales de abuso, bullying, e incluso violencia hacia cualquier empleado por el solo hecho de ser integrante de la comunidad LGBTIQ+.
En un estadío de desarrollo organizacional superior una organización entenderá que si es diversa, será una organización más innovadora y con más potencial de desarrollo.

En una época en la cual las mejores prácticas más recomendadas de management nos orientan a considerar el bienestar organizacional, no debemos olvidar que la inclusión plena es uno de los indicadores relevantes de bienestar. El entorno de trabajo debe ser seguro, tal que la persona tenga la confianza suficiente para expresarse desde su libertad individual más profunda. Una persona que finge vivir una realidad diferente, es una persona que no desplegará todo su potencial, perdiéndonos como empresa la posibilidad de contar con ese potencial.  

Recursos Humanos tiene la misión de velar por el sistema de negocio como un todo integrado, poniendo al mismo tiempo a la persona en el centro de nuestras políticas. La interpelación del Día del Orgullo indaga si somos capaces de reconocer nuestros sesgos individuales, los sesgos organizacionales, y ser fieles a un propósito mayor que es el impulso a un mundo equitativo e inclusivo.

Dejarnos interpelar por la diversidad nos permitirá expandir nuestra mente, ver al otro a partir de sus posibilidades y no desde su falta, ampliando el capital de  talento disponible. Dejarnos interpelar nos llevará a construir organizaciones del siglo XXI. Dejarnos interpelar conlleva el desarrollo de un mundo equitativo, y más libre.

 

 

Cecilia Klappenbach – Coordinadora Comisión Diversidad e Inclusión de ADRHA